Hoy como muchos días tomé el metro, transporte público, la ratonera, el camarín, mata viejas o como quieran llamar a ese tren subterráneo. Todos hacemos uso de el y, por lo menos a mí, me sorprende en la manera invasiva en la que las empresas ofrecen sus productos y el tipo de publicidad que buscan para que no pase desapercibida.
Nunca olivaré cuando un carro del metro era un Bar de Cerveza Cristal, creo que esa fue la primera vez que vi algo así y tenía como 17 años. Pero siempre hay nuevos decomurales que adornan cada carro y al entrar también es otro mundo, vas dentro de la propaganda.
Si lo analizas, en ningún momento dejas de pensar en el producto y es ahí cuando tu cabeza comienza a recordar frases como "y tu hermana", "Telmex me cambió la vida, "lo quieres lo tienes", "las cosas como son", etc... en el fondo pasamos a ser víctimas de la publicidad no podemos dejar que nuestras mentes descansen y simplemente hacer o pensar en nada, ven otra frase más y creo que es de Limón Soda.
Pero particularmente hoy fue un día en que la publicidad terminó por sofocarme, tomé el metro en Universidad de Chile. Luego de recorrer todo Santiago en busca de mis ticket de restorán. Por todo lo que caminé tenía el cuerpo un poco agitado y en efecto tenía calor. Cuando llega el carro que me llevaría hasta Tobalaba veo que era rojo por dentro.
sacando cuentas, tenía calor y al ver ese rojo sofocante peor, sentía que me faltaba un poco de aire, comencé a observar y era la publicidad de Doritos, un rojo intenso le daba color a todo el carro en su interior y lo peor era que molestaba, los ojos se ponen sensible al estar en contacto con colores tan fuertes. Y daba la impresión que todos fuésemos presas de pollo cociéndose lentamente en un sartén.
Que sensación más horrible, se supone que los publicistas trabajan para la gente y su comodidad, en el fondo ellos tienen que crear una publicidad atractiva y que de alguna forma antoje al público a comprar su producto. Por lo menos yo no tenía ganas de comer Doritos al momento de bajarme del carro, al contrario pensaba en un gran vaso de Cola Cola y mucho hielo para sacarme esa sensación de haber estado caminado por el desierto en busca de agua.
Y además ahora están enfocados al tema de la segunda cita, pero siendo bien objetivos, en tu primer encuentro comerías Doritos para luego besar a esa persona que has tratado de conquistar toda la noche, por lo menos yo tendría que estar bien ebria para dejar que me besen con ese olor a queso rancio. En conclusión dudaría mucho en tener una segunda cita.

3 comentarios:
5 de mayo de 2009 a las 19:39
Ese tren parece café con piernas de mala clase... asi onda que falta que el conductor te diga en voz kuma "¿qué she vaa a shervirsheee?, ¿un capussshhhino o un corta'o?
Hay cosas que matan las pasiones, como meterle el dedo a la nariz a la pareja cuando se estan besando, toquetearle el ombligo y encontrar la típica pelusa... pero lo peor es besar a alguien que comió Doritos...la dura, dan ganas de vomitar...sobre todo si el beso incluyó intercambio de saliva...
Pero como yo tengo aviso en el diario haciendome propaganda (la necesidad tiene cara de hereje), igual no mas llego a la segunda cita...jajajaja
besos con aroma a doritos (?)
5 de mayo de 2009 a las 19:58
holllaaaa
primero gracias por tus palabras en mi blog..fueron muy lindas
2do. mi hermana vive en santiago y me encantaaaaaaaaaaaaaaaa !!!!!!! linda ciudad, tranqui, limpia, de gente educada !!
3ro-..no se pero los doritos son espctaculares !!
jajaj besos
5 de mayo de 2009 a las 21:12
jaksajsk...a mi sin duda me gustan los doritos...y si es verda...darle un beso a alguien con sabor a doritos a los ke no le gustan debe ser desagradable...xD
pero weno....hay buenos y malos afiches y anuncios publicitarios...me gusto tu analisis...:)
nos vimos!!
Un aporte de el señor Matías que no pudo postear de su mail....jajajaj
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